Frases del dia
lunes, 19 de agosto de 2013
Fernando SAUCEDO vs Sergio MEDINA - WBC - Full Fight - Pelea Completa
Viernes 26 de agosto en Florencio Varela, Bs As (TV Pública )
Fernando Saucedo VS Sergio medina*Superpluma CMB Plata*
**************PELEA COMPLETA***************
Fernando “El Vasco” Saucedo se impuso sobre el ex retador mundialista salteño Sergio “Rocky” Medina, por puntos, en un amplio fallo unánime, tras doce asaltos, y así conquistó el título plata superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), que se encontraba vacante, en el combate estelar de la velada desarrollada en la noche del viernes en el Club Social y Deportivo Nahuel, de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Con su técnica depurada, velocidad y precisión de sus envíos, el dueño de casa llevó siempre las riendas sobre un Medina errático, que a avanzaba siempre desordenado. Con un correcto trabajo de izquierda en punta y cruzada al mentón, sumado a sus ganchos a las zonas blandas y sus derechas cruzadas y ascendentes a la mandíbula, “El Vasco” fue sacando cada vez más diferencias llevándolo contra las cuerdas y castigando con justeza. Más allá de sus intentos, “Rocky” se iba frustrando y friccionando las acciones. Incluso en sus avances, su cabeza en más de una oportunidad funcionó como tercer puño. Por ello, el árbitro Rodolfo Stella le descontó un punto en el tercero. Más allá de una merma en el quinto y sexto capítulo del local, donde permitió que el salteño llegara con su derecha recta y boleada al rostro, a partir del séptimo retomó las riendas. Con el visitante atropellando y friccionando aún más el trámite decayó. Pero siempre quien dominaba era el local. Como si fuera poco, en el sexto, un golpe antirreglamentario de Medina en la nuca, le originó el segundo descuento de un punto. Y en el octavo, un nuevo cabezazo del visitante generó el tercer descuento de punto por parte de Stella. Con el correr de los minutos, las diferencias se hacían aún más extensas. La velocidad y precisión del bonaerense siempre sacaban mayores réditos. Y con cada cruce, a pesar de los reiterados clinchs propuestos por el salteño, el varelense por momentos se lucía con la precisión de su repertorio y sus movimeintos de cintura. Por eso, con el campanazo final, no había dudas del ganador. Y tras el fallo, todo fue fiesta. El escenario explotó al grito de "¡Dale campeón!, ¡Dale campeón!". Y en su Varela natal, Saucedo cumplió su sueño.
Las tarjetas de los jueces expresaron la diferencia exhibida, al decretar: Héctor Miguel 116-109, Edgardo Codutti 119-106, y Jorge Millicay 117-108, todas en favor de Saucedo. Para NotiFight.com, la victoria fue de 118-107.
Sergio SANDERS vs Abel ADRIEL - II - Full Fight - Pelea Completa
Sábado 17 de agosto en Malvinas Argentinas por (TyC Sports)
Sergio Sanders VS Abel “El Principito” Adriel**KO en 7 rounds*
**************PELEA COMPLETA***************
El ex campeón latino porteño Sergio “Súper” Sanders se impuso sobre el bonaerense Abel “El Ruso” Adriel, por nocaut en el séptimo asalto, en un duelo revancha en categoría mediano que fue el combate estelar de la velada desarrollada en la noche del sábado en el Club Social y Cultural El Cruce, en Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas, provincia de Buenos Aires, Argentina.
En un duelo cambiante y lleno de emociones. Luego de cuatro asaltos de dominio claro de Adriel, con la mayor efectividad de sus envíos, pero principalmente su decisión para acortar las distancias y filtrar sus izquierdas y derechas cruzadas y boleadas al rostro de un pasivo porteño, en el quinto, Sanders reaccionó. Haciendo uso de su mayor talla, impactó su izquierda cruzada a la mejilla con que lo hizo retroceder. Lo llevó contra las cuerdas y tras agregar su largo cross diestro arriba, trabajó al cuerpo en la corta y por adentro con sus uppercuts, cerrando intensos intercambios con ambos lanzando. Y en el sexto, lo arrollaría. Con decisión, y más allá de que el carhuense no se rendía, los ascendentes del porteño seguían haciendo mella. Sin darle respiro, lo llevó contra una esquina y castigó a gusto con potentes combinaciones de izquierda y derecha cruzada a la mandíbula y en gancho a las costillas hasta que un liquidado Adriel se fue a la lona, de donde no se recuperaría, obligando al árbitro Hernán Guajardo a llevar la cuenta al final. Así, el radicado en Gregorio de Laferrere repitió lo ocurrido el pasado 24 de agosto cuando se impuso en fallo unánime tras seis capítulos en Tapiales, Buenos Aires. Y tras quitarle el invicto al clasificado mundial neuquino Billi Godoy, ahora pide más. Hoy lo dejó claro.
Tras un inicio de estudio, Adriel acortó las distancias y combinó su derecha en gancho a las costillas y cruzada a la mejilla. Con Sanders buscando en el segundo, “El Ruso” anticipó y lo hizo retroceder con otra derecha en cross a la mandíbula. Mientras el porteño no arrancaba, el nacido en Carhué se metía otra vez en la corta distancia para soltar su derecha boleada a la mejilla seguida de su izquierda cruzada al pómulo.
Tomando en centro del ring en el tercero, el carhuense radicado en Nogoyá presionó con su derecha boleada arriba. Acortó las distancias y nuevamente lo sorprendió al combinar su cross zurdo y diestro a la mandíbula de un “Súper” pasivo e irresoluto. Recién en el cuarto, el afincado en Gregorio de Laferrere intentó tibiamente reaccionar. Pero más allá de una derecha larga arriba, “El Ruso” volvió a impactar su cross diestro al mentón, que lo hizo retroceder. Y si bien Sanders impactó su cross zurdo a la mandíbula, Adriel respondió rápidamente combinando su izquierda recta y derecha cruzada al mentón.
Con el mismo trámite en el quinto, los dos intercambiaron intensamente en la corta distancia. Sanders llegó con su derecha cruzada a la mandíbula y en gancho a las costillas, y Adriel con dos punzantes cross zurdo y diestro, sumado a un boleado derecho a la mejilla. El ritmo aumentaba, los impactos también. Con los dos tirando mucho al empezar el sexto, “Súper” lo hizo retroceder con un cross zurdo a la mejilla. Con el carhuense moviéndose lateralmente, cortó el ring y descargó su largas izquierda y derecha cruzadas a la mandíbula. Lo llevó contra las cuerdas y repitió esa izquierda en cross al mentón que acusó recibo en un resistente Adriel, y luego siguió con una larga derecha cruzada a la mandíbula, que lo hizo dar dos pasos atrás. El ritmo seguía en alza.
Sin darse descanso, en el séptimo, los uppercuts lanzados por el ex campeón latino encontraron destino en el mentón rival. Lleno de confianza, lo llevó contra una esquina y literalmente lo desbordó. Con suma decisión, “Súper” castigó a placer con sus potentes combinaciones de izquierda y derecha cruzada a la mandíbula y en gancho a las costillas hasta que un sentido Adriel terminó yéndose al suelo, donde ya sin respuestas escucharía la cuenta de diez del árbitro Hernán Guajardo, quien decretó el fuera de combate y desató la ovación de todos los asistentes por el espectáculo brindado.
Historia de Boxeo
Por Enrique Sanchez y la historia del boxeo
El 19 de agosto de 1926 en el Madison Square Garden de Nueva York, Tiger Flowers (izq.) retiene el cetro mediano al vencer PP en 15 a Harry Grebb. Fantàstico espectàculo. Tremenda pelea.
Meses antes Tiger habia destronado a Greeb en polèmica decisiòn.
No hay peliculas sobre estos pleitos (hasta ahora), por lo que nos basamos en crònicas escritas entonces.
Greeb calificò para Nat Fleisher, creador de la Revista The Ring, como el mejor 160 Lbs de todas las epocas.
Esta fue la ùltima contienda de Greeb, que murio un par de meses despues durante una operaciòn ocular para corregir la visiòn de un ojo del que no veia hacia mucho tiempo.
Hay varias versiones sobre su marca profesional, pero peleas mas, peleas menos, es de suponer que superò facilmente las 300 batallas.
Curiosamente Flowers, que poco despues perdiò el cetro con Mickey Walker, muriò al año siguiente por circunstancias similares. Luego de una intervenciòn en uno de sus ojos.
Dos tremendos pugiles, cuyos nùmeros y comentarios de epoca, merecen ser recordados. Ademas de haber protagonizado 2 guerras epicas e inolvidables.

domingo, 18 de agosto de 2013
Comunicado De La FIB
Por Aníbal Miramontes
Presidente del Comité de clasificaciones de la FIB
La Federación Internacional de Boxeo informa a la prensa esopecializada y al público en general sobre dos casos de combates titulares femeninos, a saber:
Caso 1.- Liviano Jr./Súper pluma/58,967 kg/130 lbs, femenino
Claudia Andrea López, clasificada #1 tenía que pelear por el título vacante contra la clasificada mundial #2 Ronica Jeffrey. Los manejadores de Jeffrey se comunicaron con la FIB e informaron que la boxeadora no iba a poder estar preparada para dicha pelea. La ganadora de la pelea entre Claudia López y Diana Ayala, está obligada a defender el titulo ante Ronica Jeffrey en los plazos estipulados por el organismo.
Caso 2.- Súper Mosca/ 52, 163 kg/115 lbs, femenino
Debora Anahi Dionicius, campeona mundial súper mosca, tenía que hacer su pelea mandatoria ante la clasificada #1 Nadia Hokmi, luego de negociaciones entre los representantes de dichas boxeadoras. Hokmi que es musulmana y no entrenó adecuadamente debido al Ramadan, declinó de tomar la pelea, al no encontrarse debidamente entrenada. Los manejadores de Aniya Seki, no contestaron a los requerimientos de la FIB, las boxeadoras mexicanas están más interesadas en defender títulos menores en su tierra. Dorely Valente acaba de perder. Por lo tanto la FIB aprobó la pelea entre Debora Dionicius y Olga Julio de Colombia. Dicha pelea es opcional y la ganadora está obligada a defender el titulo contra Nadia Hokmi
Los Cóndors en La Rioja
la Selección Argentina de Boxeo, organizado por la promotora "Guantes de Oro".
El ascendente pugilista dolorense Facundo "Pincho" Ghiglione, derrotó por KO en el segundo round al riojano Marcos Ruarte.
Los boxeadores bajo el mando de Fabián Escalada y Juan Gallo fueron: Alexis Torres (58kg), Miguel Marciante (57kg), Sebastián Chaves (64kg), Luis Monzón (66kg), Adrian González Silva (75kg), Facundo Ghiglione (+91kg) y Luis Bravo (+91kg).
75kg: Brian Sánchez (La Rioja) vs Diego Maldonado (La Rioja)
52kg: Reynoso (La Rioja) vs Representante de Racing
46kg: David Reynoso vs Representante de San Luis
56kg: Kevin Luna (La Rioja) vs Alejandro Cuello (San Luis)
57kg: Emanuel Vargas (La Rioja) vs Miguel Marciante (Buenos Aires)
58kg: Leonel Crocco (La Rioja) vs Alexis Torres (Buenos Aires)
+91kg: Marcos Ruarte (La Rioja) vs Facundo Ghiglione (Buenos Aires)
75kg: Jonathan Delgado (La Rioja) vs Adrian González Silva (Buenos Aires)
66kg: Carlos Godoy (La Rioja) vs Luis Orlando Monzón (Buenos Aires)
+91kg: Denis Luna (La Rioja) vs Luis Bravo (La Pampa)
64kg: Ezequiel Vargas (La Rioja) vs Sebatian Chaves (Buenos Aires)
Pocho Arrieta, una vida en blanco y negro
MARIO VEGA
El contraste es tremendo: aquel rancho mugriento y las luces de los mejores hoteles de Las Vegas, las fotos con Tyson, Óscar de la Hoya y todos los grandes del boxeo. Una vida digna de una película.
Vivimos prejuzgando, calificando... sí, a veces sin tener en cuenta circunstancias, sucesos, instantes que pueden haber motivado actitudes posteriores. Casi todos -en realidad no recuerdo ahora quien no lo haga- nos convertimos en algún momento, y sin ver u observar la paja en el ojo propio, en jueces inflexibles de las formas de vivir de los demás.
Este hombre que tengo frente a mí despertó alguna vez de esas críticas hirientes que se dicen por lo bajo, que se murmuran maliciosamente, que se farfullan por detrás. Quizás simplemente por su tez morena, o por algún comentario que, cuando empezó a ser una figurita del deporte, él mismo realizó en una pretensión de sentirse importante.
Yo mismo prejuzgué alguna vez en este caso: "Cuando hice el side steps (paso al costado) sentí que dentro de mí estaba el espíritu de Óscar de la Hoya", dijo un día muy suelto de cuerpo el Pocho Arrieta. La verdad -y se lo dije ahora, en esta charla- pensé para mis adentros: "Este muchacho está un poco loco". Se ríe cuando se lo comento... pero tiene explicaciones para todo. Para quien no lo sepa Óscar de la Hoya (Pocho lo menciona con el acento en la o), fue un de los más grandes y taquilleros boxeadores de las dos últimas década del pugilismo mundial. Hoy es un famoso promotor.
Una triste historia.
Se ha dicho muchas veces, hasta el hartazgo, que el boxeo -en muchísimos casos- salvó a muchas personas de la mala vida, de la droga, del delito y de los peligros que trae aparejado vivir en la calle. Y vaya si puede decirlo este hombre, Roberto David Arrieta (40). Pocho, este Pocho, es la misma persona que un día, de hace casi cuatro décadas, un grupo de policías rescató de un rancho -en realidad menos que eso, un asqueroso cobertizo de paja y lona- en la Victorica polvorienta de aquellas épocas.
Estuvieron a punto de morir, él y sus dos hermanitos... un vecino avisó a la policía y luego de eso empezaría una vida de penurias, de carencias, de trabajar a los 12 años -en el caso de Pocho- como hachero en el monte...
En su casa del barrio Santa María de Las Pampas -realmente confortable-, sentado en un sillón del living, Pocho se ríe mientras ve fotos que lo muestran en medio del monte, al lado de un caldén talado donde se lo observa "instalado" con su padre: "¿Qué diferencia hay?", sonríe.
Cuando la miseria golpea a la puerta.
Nacido en Victorica -"amo mi pueblo y su gente", comenta-, es hijo de Roberto Luis (fallecido hace tres meses), y de Liliana, la madre que supo recuperar a tiempo. Son varios hermanos, Luis (El Mono), Darío (que sabía actuar de payaso) y Héctor, todos ellos con un paso por el boxeo; y también Angeles, Mercedes, Ricardo y Félix (este también boxeador con condiciones "pero algo vago", lo define).
Casado con Mónica Acosta, la campeona del mundo, Pocho tiene a Aldana (14) que hoy vive con ellos; y Lemuel, producto de once años con su pareja anterior. "Tenemos muchas ganas con Mónica de tener otro hijo", comentará en algún momento.
Supo de la miseria en serio. Cuando pequeño las desavenencias entre sus padres marcarían su vida. "Alguna vez estuve muy enojado con mi mamá, pero a la vuelta de la vida me dí cuenta que estuve equivocado, y que hubo razones para las cosas que pasaron", explica Pocho siempre aferrándose a Dios, que será fundamental en su modo de vivir.
Un tiempo, chiquito, Roberto estuvo con su abuela Tránsita Calfuán, hasta que lo internaron en la Escuela Hogar de Carro Quemado: "Estuve un año y cuando llegaron las vacaciones seguí porque nadie me fue a buscar...", menciona aún con desconcierto.
No tiene rencores a pesar de todo y eso lo hace admirable: "Me salvó Dios", no duda. Y sigue: ""Yo te escogí con un objetivo... aunque tu padre y tu madre te dejen, yo no te dejaré", refiere a La Biblia y a lo que entiende es su propia historia.
Padre hachero y peleador.
Anduvo rodando, un poco en la casa de la abuela, un poco en Victorica con el padre. Y cuenta episodios que debieran haberlo marcado, pero de los que no obstante parece indemne: "Mi viejo era conocido como el hachero más guapo y chupandín de la zona... siempre lo andaba buscando la policía. Era cuchillero, todo lo arreglaba peleando a cuchillo. Me acuerdo una vez que al rancho cayó la policía y nosotros estábamos a oscuras debajo de una cama... miraron un poco y dijeron 'no está, vamos'. Mi papá decía que me callara, y al ratito salimos cruzando campo para escaparnos a Santa Rosa. Siempre andaba escapando...", dice sin ocultar nada.
De todos modos le adjudica a su padre haber aprendido el oficio de hachero cuando era nada más que un niño: "aprendí todo, a voltear caldenes, hacer postes, varillas. Éramos pobres de verdad... en una época mi papá trabajaba en una barraca y le sacaba los cachitos de carne al cuero y con eso hacía bifes con cebolla...".
Y continúa: "Cuando papá cayó preso me quedé solo y ahí conocí a un señor Lafeullade que me dio trabajo en su campo... con 12 años tenía que hachar sólo en el medio del monte. La primera noche lloré, lloré mucho, tenía miedo e hice una fogata gigante porque decían que en la zona había pumas. Me acostumbré, y a los 13 el dueño me ofrece hacerme cargo del puesto porque se le iba el peón y quedé a cargo del campo...".
La llegada al boxeo.
La increíble historia de Pocho conmueve. Sigue mostrando fotos y se lo ve en una en plena pelea en la calle con otro chico de Victorica. "La foto la sacó el Negro Camargo y el otro pibe es Luis Lucero... nos chumbaron y nos peleamos. Hoy es mi mejor amigo", dice aunque niega haber sido peleador en la calle. "No, andaba, vagueaba mucho... pero nada más", resume.
En una visita a su padre en la cárcel conoció a dos ex boxeadores y se entusiasmó. "Yo veía boxeo en las vidrieras en Victorica; y en el campo había hecho bolsas con paja y tierra y le pegaba con guantes... era una tela de arpillera con las que me envolvía las manos. Me gustaba. Lo fui a ver a Miguel Campanino y cuando me vio me dijo que tenía condiciones. Tenía 13 años".
En ese tiempo empezó a trabajar "lavando damajuanas en La Gloria, volvía tarde y no podía entrenar, pero Miguel me entusiasmó y dejé ese laburo para agarrar uno de hacer zanjas en Santa Rosa. Pero mi viejo salió de la cárcel y me fue a ver donde yo vivía solo: 'Te venís conmigo al campo', me ordenó. Por suerte Campanino fue a hablar con él y le dijo que se hacía cargo de mí, que tenía condiciones. Y aceptó. Por eso te digo que Miguel es mi segundo padre, le debo mucho en la vida".
El campeón y el amor.
Después vendría una brillante carrera amateur, la convocatoria a la selección argentina, y cuando parecía encaminado una lesión pareció frustrar su carrera. "No podía boxear más por un problema en la cabeza del fémur y me vine desconsolado".
Pasó un tiempo y ya pensando en poder caminar bien, "nada más", se operó. Un día volvió al gimnasio y vio que podía. De allí en más es todo conocido: hizo una excelente campaña: 52 peleas como aficionado con sólo 2 perdidas; y otras 67 como profesional hasta llegar a campeón sudamericano y mundo hispano, cinturones que todavía tiene aunque el boxeador le está dejando paso al entrenador. "Tuve a los mejores, Miguel Campanino, Servelio Fuentes, el profe Morales, en Las Vegas estaban conmigo el rincón de Canello Alvarez. Algo aprendí, seguro", razona hoy.
En el gimnasio conocería a Mónica Acosta. "Me la mandé", dice como un chico hablando de los primeros encuentros. Después el casamiento, de riguroso frac (¡!!). "Todavía lo tengo, claro. Acá no me lo voy a poner, pero por ahí alguna vez en Buenos Aires...".
Y hace una confesión: "¿Sabés una cosa? Mi ídolo era el Mono Gatica y me quería parecer... hasta que conocí la historia de Martiniano Pereyra y empecé a pensar que la cosa iba para otro lado". Martiniano fue, como él, oriundo de Victorica y un querido campeón sudamericano.
Hoy se lo ve pleno. "Tengo el lugar que Dios tenía reservado para mí", dirá.
Tiene, por su esfuerzo, porque supo pelearle a la vida, un buen pasar. Una linda familia, la casa, otras propiedades, el gimnasio, un auto nuevo... Y completa Pocho: "Sí, las pasé mal, pero hay que entender que Dios no deja obra sin completar. Es así". Amén.
Del rancho a las luces de Las Vegas.
El parte policial de la época resume que "en el rancherío que aún estaba en pié, entre los médanos al noroeste de Victorica, había una construcción de barro". Tenía una cocina y un dormitorio oscuro y descuidado. Era un lugar sucio, con olor a rancio, con piso de tierra y tenía una desvencijada puerta de madera atada con alambre. Un candil a grasa servía para iluminar por las noches. No había agua y se la transportaba de un grifo ubicado a 100 metros.
En ese lugar pestilente, debajo de un acolchado de trapos viejos, la policía halló tres chiquitos abandonados. Tenían entre uno y tres años. Uno de ellos era Pocho. Estaban desnutridos, extremadamente delgados y en pésimas condiciones higiénicas, abandonados a su suerte. Solos, absolutamente solos. Si aquella vecina no hubiera avisado seguramente habrían muertos.
Fueron internados y luego de recuperarlos institucionalizados. Esos datos están en los registros policiales. "Alguna vez creí que mi madre nos había abandonado, pero después de mucho tiempo supe lo que pasó", relata ahora. Es más, tiempo después vio como su padre, enloquecido por el alcohol, le puso un cuchillo en la garganta a su mamá. Desde sus 6 años le rogó: "¡No papá, qué vas a hacer!", y quizás eso le salvó la vida.
De aquello viene Pocho, y no lo oculta, aunque le duela. Hoy entiende y por eso puede adorar a la suya como se adora a una madre.
Cómo habrán jugado en su mente esos recuerdos bajo las luces del MSG, el gran Hotel de Las Vegas donde supo estar no hace tanto tiempo. Hay que tener mucho carácter, mucha fe para poder zafar y llegar a algo tan distinto.
Y... en este rincón!!!
Roberto Arrieta debutó como boxeador en el Club Sarmiento enfrentando a Víctor Purreta, que le llevaba varios kilos de ventaja. "Perdí, pero te juro que por los nervios que pasé no me acuerdo absolutamente nada de la pelea. Sí tengo presente el antes y el después, pero no del desarrollo. ¿Sabés quién estaba esa noche en mi rincón? Pablo Jorge, sí, el hijo del actual gobernador". ¿Qué hacía allí? Le gustaba el boxeo e iba a practicar a lo de Miguel Campanino, así que ese día subió al rincón... No la tenían a esa, eh! Hoy somos muy amigos y estamos en contacto, por mensajes o como sea", cierra.
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